Me defino como liberaldemócrata. Dos conceptos deliberadamente unidos en una sola palabra.

Las ideas, valores y principios con los que me identifico los encontré en su momento materializados en Unión por la Libertad, partido fundado en 2002 por Patricia Bullrich. Unión por la Libertad nació como un partido independiente, republicano y de centro. La conformación de frentes políticos de centro fue parte de su estrategia, por lo que en 2003 integró el frente Unión para Recrear Buenos Aires, en 2007 fue partido fundador de la Confederación Coalición Cívica, en 2009 del Acuerdo Cívico y Social, y en 2013 de Unión PRO, con el cual finalmente se conformó Cambiemos y Juntos por el Cambio.

En marzo de 2018 el partido decidió fusionarse con el PRO, pero para no perder la identidad liberal de centro que caracterizó mi ingreso a la política, junto a otros miembros de Unión por la Libertad fundamos el partido Mejorar, donde me hice cargo de la formación política a través del Instituto Popper, y luego de la Junta Promotora en la Provincia de Buenos Aires. Unión por la Libertad fue miembro pleno en la Internacional Liberal y de la Red Liberal de América Latina (RELIAL), y en ese sentido sigo siendo parte de una corriente de opinión política que afirma los principios de estas organizaciones internacionales.

Hoy la Argentina atraviesa un momento difícil y más que nunca considero que la construcción de una oposición republicana, pero ideológicamente liberal y de centro, alejada de los populismos de izquierda y de derecha, es la mejor opción para salir de la crisis.

.


Ideario

Creo en la libertad individual como valor fundamental. Creo en la vocación, en el trabajo que dignifica y en la educación como camino hacia el desarrollo. Entiendo que esa libertad lleva a que existan diferencias, por lo que la pluralidad es esencial para la convivencia pacífica. Sin pluralidad no hay libertad.

Comprendo que la convivencia en libertad se logra sólo si establecemos reglas claras y las respetamos sin excepciones. Sin responsabilidad no hay libertad. De esta manera, creo en la convivencia responsable dentro de un Estado de Derecho regido por una Constitución que preserva los iguales derechos de las diferentes personas.

Creo en la propiedad privada como resultado de la creatividad, el trabajo y el ahorro de cada persona y cada familia. Creo en la iniciativa privada porque permite que una persona libre, o varias asociadas voluntariamente, construyan un mundo donde antes no había nada. Creo en la innovación, porque es imaginación aplicada. Creo en el desarrollo científico y tecnológico, y en el capitalismo y el emprendedorismo como única fórmula para que millones de argentinos puedan salir de la situación de pobreza.

Creo en la república como la mejor forma de Estado, y en la democracia como el mejor sistema político. Sin república no hay democracia. Ambas son, ante todo, maneras de controlar y cuidarnos del abuso de poder. La república como control mutuo entre los poderes del Estado, y la democracia como control popular de las decisiones de gobierno.

Hay dos maneras de entender la política. Una representa una lucha para alcanzar el poder para desde esa posición diseñar una sociedad a medida. La otra, a la que adhiero, es una lucha contra el poder para que los individuos puedan diseñar espontánea y cooperativamente la sociedad con el mayor grado de libertad posible.

Creo en la información pública abierta como instrumento para mejorar la toma de decisiones.

En general, adhiero a las ideas expresadas en el Manifiesto Liberal 2017 surgido del Congreso por el 70° Aniversario de la Internacional Liberal, realizado en Andorra.

.


Referencias históricas

Quiero ofrecerle al país la opción de un liberalismo moderno, innovador y democrático, que a la vez recupere las banderas históricas que representan sus principales conquistas. La de los derechos humanos, que cedió a la izquierda, la de la democracia, que cedió al populismo, y la de la república, que en las américas cedió a la derecha conservadora.

No me siento representado por las categorías de izquierda y derecha, ya que son definiciones obsoletas y nada descriptivas de las verdaderas diferencias en el terreno político.

Creo que las diferencias políticas actuales pasan por ejes como “república o populismo”, “libertad o autoritarismo” y “dirigismo o cooperación individual”, ya que dan cuenta de diferencias que cruzan izquierdas y derechas por igual, habiendo unos y otros en ambas partes.

Si revisamos nuestra historia, me siento inspirado por aquellos fundadores de nuestra nación que fueron laicos, rebeldes, cultos, humanistas, emprendedores, globales y profundamente reformistas. Y cuando digo esto pienso inmediatamente en los integrantes de la Generación de 1837Juan Bautista Alberdi, Juan María Gutiérrez, Esteban Echeverría y Domingo Faustino Sarmiento. Siento en ellos la fuente de inspiración política, y entiendo que seguir sus pasos no significa recitarlos de memoria, sino comprometerse con el progreso, la libertad, la innovación y la creación constante.